Publicado el Mon, 01/18/2021 - 10:13 Hs.

Violencia institucional: Hubo 249 muertes en territorio bonaerense bajo la gestión de Sergio Berni

Los números corresponden a la CORREPI, Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, que relevaron, en los primeros 11 meses del 2020, un total de 411 casos a nivel nacional. De ellos, el 59 por ciento tuvo lugar en territorio bonaerense y corresponde a muertes por gatillo fácil o dentro de cárceles y penales bonaerenses que se encuentran hoy superpobladas. Los detalles. 

El ministro de Seguridad de Axel Kicillof, Sergio Berni.

Como cada año la CORREPI, Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, dio a conocer a fines del 2020, las estadísticas, en este caso correspondiente a los primeros 11 meses del año. En el país, los casos llegan a 411 durante la gestión de Alberto Fernández. Sin embargo, la sistematización de los datos muestran que el 59 por ciento del total de los casos se produjeron en la provincia de Buenos Aires, bajo la gestión del ministro Sergio Berni, en la administración de Axel Kicillof.

Los casos contabilizados corresponden a casos de gatillo fácil y muertes dentro de las cárceles, y fueron sistematizados por el portal Diagonales. Luego de la gestión de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal en la provincia, calificado por la propia CORREPI como "una gestión que instaló un verdadero estado de excepción, con suspensión de derechos y garantías", la provincia "heredó" un índice de superpoblación carcelaria que es, por escándalo, el más importante del pías, y llega al 112%, lo que es señalado por diversos organismos como una violación permanente de los derechos humanos.

Con este contexto, llegó además la pandemia: el propio gobernador Kicillof, luego que la propia subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia revelara en abril que se produjeron 23 casos de abuso policial en el control de las medidas de aislamiento, insistió en la necesidad de "humanizar" la Bonaerense. La propia fuerza policial respondió meses después con un levantamiento armado que recibió como contrapartida el anuncio de un significativo aumento por parte de la administración bonaerense. 

Lejos de la "humanización", la gestión del controvertido Sergio Berni suma 249 muertes calificadas como de "violencia institucional". Los más emblemáticos fueron los de Facundo Astudillo Castro, el joven de 22 años oriundo de la ciudad bonaerense de Pedro Luro, partido de Villarino, quien salió de su casa rumbo a lo de su ex novia, en Bahía Blanca, 120 kilómetros al norte por la Ruta 3, el jueves 30 de abril, y permaneció desaparecido hasta que sus restos fueron hallados a principios de septiembre; Lucas Nahuel Nerón, de 18 años, de la localidad de Goznalez Catán, La Matanza, que recibió dos balazos que partieron de un móvil policial; Federico Rey, “fusilado” a fines de abril durante una protesta en el penal de Florencio Varela; y Francisco Javier Cruz, que fue levantado por un patrullero, también en Varela, y apareció muerto un día antes de la entrada en vigencia de la cuarentena, el 18 de marzo.

Los cuatro casos, por diferentes motivos, estuvieron relacionados con la pandemia. De hecho, según los registros de Correpi, durante el ASPO llegó a haber un promedio de un caso de muertes por violencia institucional cada seis días. De acuerdo a las conclusiones de su informe anual sobre el 2020, publicado a fin de año, “el escenario comenzó a cambiar a partir de la pandemia de COVID-19. Las medidas sociales adoptadas durante el ASPO se mostraron insuficientes, con lo que el aspecto represivo cobró relevancia. El resultado fue un incremento exponencial de detenciones arbitrarias, con su natural correlato de aplicación de tormentos y muertes en comisarías, seguido por un importante número de fusilamientos de gatillo fácil en las calles”.

La titular de la Correpi, María del Carmen Verdú, ironizó al ser consultada por el medio Diagonales sobre la intención manifestada por el gobernador de "humanizar" la fuerza policial: “Claramente eso no se logra nombrando a Berni como ministro”. Y agregó: “Es una contradicción flagrante, incluso en relación a la promesa que hizo Alberto Fernández en su discurso inaugural cuando pidió terminar con el gatillo fácil y los asesinatos por la espalda. Si bien no es todo lo mismo y hay diferencias con la gestión de Cambiemos en la materia,  que fue la más violenta de la democracia, la sola presencia de Berni, que defiende las pistolas Táser y está a favor de la mano dura, da cuenta de que no es el camino y que el Frente de Todos prioriza la resolución de sus internas y contradicciones por sobre lo que declama públicamente”.

De acuerdo al informe anual de Correpi, hubo un total de 411 casos durante el primer año de gobierno del Frente de Todos a nivel nacional. De esos 411 once casos, 272 se dieron en cárceles, comisarías o bajo custodia; unos 103 fueron por gatillo fácil de las fuerzas de Seguridad, mientras que otros 17 por muertes al interior de las propias fuerzas. El promedio da una muerte cada 20 horas. Un 85 por ciento se sucedieron desde la entrada en vigencia de la cuarentena. 

Además, en la actualización de los dos últimos meses, que quedaron fuera de las primeras estadísticas, la CORREPI da cuenta de otras 25 muertes a manos de la fuerza de seguridad, de las cuales 6 se produjeron en los primeros días de enero del 2021, lo que da cuenta que lejos está de revertirse esta tendencia.

La CORREPI, para empezar a solucionar este flagelo, exige como parte de su “agenda antirepresiva” el “cese inmediato del permanente y sistemático hostigamiento a las personas que se ven obligadas a sobrevivir con tareas precarias en la vía pública, como la venta ambulante”, la derogación de las leyes antiterroristas, el “retiro inmediato” del proyecto de reforma del nuevo Código Penal, “que incrementa la criminalización de la pobreza y la protesta, consagra la impunidad de los represores y universaliza la prisión preventiva”, y “la aplicación estricta de las medidas internas de suspensión del servicio de funcionarios de las fuerzas implicados en causas penales por hechos represivos”, entre otros reclamos.