Publicado el: 21/12/2015 10:10 Hs.

Quién es y por qué está detenido el policía acusado de robo en Ramallo

Daniel Matías Lineros fue encarcelado, acusado por un robo en el parador Bahamas, de Ramallo, ocurrido en mayo. Es efectivo policial y se desempeñaba en el Gabinete de Prevención Criminológica de San Pedro. Aportó datos para esclarecer una causa por la que conocía que él era investigado. Fue reconocido como el supuesto asaltante por la víctimas en fotografías extraídas de la red social facebook, aunque un dato que podría ser determinante aún no fue certificado por la justicia: el efectivo detenido mide 1,83, la víctima alrededor de 1,76, y el delincuente, según reflejan los videos de las cámaras de seguridad, es más bajo que el hombre asaltado. La Jueza, pese a dictar la prisión preventiva por "probable participación", reclamó al Fiscal "nuevos elementos probatorios" y habló de "inconsistencias" en la investigación. Visión Regional tuvo acceso a la causa y refleja las dudas planteadas por la defensa.

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Daniel Lineros (en el centro de la imagen), durante un operativo en Isla Las Pirañas donde secuestraron más de 20 kilogramos de marihuana el 30 de diciembre de 2014

Si en algo coinciden tanto los investigadores, como los allegados al único detenido tras el robo a un parador en Ramallo, es que "los que actuaron eran policías". Sin certezas, pero convencidos: "el dedo siempre fuera del gatillo; la manera de cachear, el golpecito en la espalda con la escopeta, intimidante, eran policías".

El 28 de mayo, pasadas las 20.00, un hombre ingresó al "Paraje Las Bahamas", un local comercial ubicado a la vera de la Ruta 9, a la altura del kilómetro 191, cuyos propietarios están dedicados a la venta de productos frutihortícolas y artesanales regionales. El hombre dudaba respecto de lo que compraría. Minutos después, otro sujeto entró al comercio y, ante un descuido, pasó detrás del mostrador apuntando a la mujer que atendía el puesto, quien corrió hacia la parte trasera del lugar. El primero de los sujetos que ingresó, lo secundó en la persecución de la víctima, luego de saltar el mostrador.

El hermano del propietario, y denunciante, fue el primero en ser reducido dentro de la habitación ubicada detrás del local de venta al público, y permaneció en el piso, boca abajo, antes de ser atado. También su hermana, y su esposa, quien atinó a proteger a su pequeña hija tomándola en brazos e impidiendo que la niña observara lo que pasaba en el lugar. Los delincuentes actuaron rápido, de manera agresiva, a los golpes y con la complicidad de al menos otros dos sujetos, todos armados, uno de ellos portando una escopeta. El restante habría hecho las veces de "campana", en el vehículo que los transportó. Escaparon con un botín de 75 mil pesos y la promesa de tomar represalias si las víctimas denunciaban.

Cámaras de seguridad y fotografías, claves de la detención

Dos de los tres delincuentes que asaltaron Bahamas lo hicieron completamente encapuchados y armados. Sin embargo el restante, el primero en ingresar al comercio, lo hizo a cara descubierta y luego tapándose parte de la nariz, pómulos, boca y cuello con una chalina. En la retina de las víctimas quedó una imagen imborrable: mirada profunda y cejas anchas, rasgos faciales que condenaron al policía Lineros por su parecido, pero no coincidentes con su contextura física: "medía alrededor de 1,70 y tendría 22 años", según lo aportado por las personas que sufrieron el violento robo, que luego reconocieron a Lineros, un joven de 32 años, de 1,83 metros.

Las víctimas fueron sometidas a dos exposiciones de fotos el 31 de agosto y 9 de octubre. En la segunda, reconocieron a Lineros. Lo llamativo se desprende de la primera declaración testimonial de los denunciantes del 29 de mayo: el hermano de la víctima aseguró "no poder reconocerlo" si volviera a verlo; y su cuñada, dueña del comercio, señaló que "podría" llegar a reconocerlo en una fotografía ya que estuvo cara a cara con él, antes de saber que se trataba de un delincuente. Cinco meses más tarde, mostraron contundencia: "no tengo dudas que es él", coincidieron. Pruebas en mano, el Fiscal Ariel Tempo, instructor de la causa, pidió la detención de Daniel Lineros el 28 de octubre. La medida fue otorgada por la Jueza de Garantías María Laura Vázquez, y ejecutada por personal de la División De Investigaciones (DDI) de San Nicolás, ese mismo día. Lineros Permaneció encarcelado en una dependencia policial de la ciudad de Tigre hasta su posterior traslado a la Unidad Penal N°21 de Campana.

Vázquez pidió más pruebas y reconoció "inconsistencias" en la investigación

El denunciante, de 33 años, se presentó ante la justicia y contó que en su ámbito laboral, tras relatar el hecho, un compañero de trabajo relacionó lo ocurrido a otros robos que tuvieron lugar en Paraje Espinillo, y Santa Lucía. Una camioneta Ford Ecosport “oscura” aparecía en los distintos escenarios delictivos y apuntaban a un sujeto, identificado con nombre y apellido, que "hace de remisero" de los asaltantes, pero que nunca fue indagado ni citado por la justicia. También se repetían la cantidad de malvivientes y la manera de actuar.

A su vez, la propietaria de Bahamas aportó otro dato que a esa altura resultaba relevante: un hombre "del servicio penitenciario" contó a su hermano que "eran policías de San Pedro" los que robaron en Bahamas; este, a su vez, le comentó los dichos a la mujer víctima del hecho, por ser "allegados". Los presuntos testigos nunca fueron presentados ante la justicia.

Por otro lado, un efectivo de la DDI de Ramallo, que encabezó la recolección de material probatorio apoyándose en esta información obtuvo otro dato importante: el "remisero" y "dueño de la Ecosport" no sólo transportaría gente de un barrio de San Pedro con fines delictivos, sino que además "tendría" vinculaciones con un policía apodado "gato". En efecto, es el apodo de Lineros, el policía sampedrino detenido. La información obtenida por este efectivo policial fue en base a "entrevistas con personas de la localidad de San Pedro", que, al igual que el agente penitenciario y su hermano, no quisieron brindar su identidad ni declarar ante el Fiscal Tempo.

El día de la detención Lineros no presentó resistencia. Sabía que era investigado, así lo comentó a sus propios jefes, incluso fue él quien, comunicación telefónica mediante, aportó información relacionada al hecho por pedido de un efectivo sampedrino que cumple funciones en la Comisaría Primera de Ramallo. Estos datos fueron desestimados por personal de la DDI ya que estaban convencidos que los delincuentes "eran vigilantes" (sic).

Los investigadores secuestraron el arma reglamentaria de Lineros, una Bersa Thunder 9 milímetros; el celular personal y una escopeta Escort pertenenciente a la repartición de la Comisaría de San Pedro. También, de la vivienda de Lineros, ubicada en Maestro Reyna y San Martín, una chalina similar a la utilizada por el delincuente, dos pantalones tipo "cargo" y un chaleco. En primera instancia, y por recomendación de su abogada, Lineros no declaró. Luego solicitó una audiencia y aportó datos respecto de quién podría llegar a ser el hombre que aparece en el video, ya que negó enfáticamente que sea él quien protagonizó el robo en Bahamas.

Inconsistencias

Según el libro de guardias de la Comisaría de San Pedro, Lineros abandonó la dependencia a las 20.00 del 28 de mayo, para regresar al día siguiente, a las 08.00. El asalto, según el registro fílmico, ocurrió a las 20.04, pero en Ramallo, es decir, Lineros debió recorrer alrededor de 60 kilómetros en 3 minutos. Las víctimas ratificaron que el hecho tuvo lugar “alrededor de las 20.00”. Esta prueba (libro de servicio, ver imagen abajo) fue desestimada, pese a tratarse de un documento público, ya que los responsables de la Policía local reconocieron que "no siempre" refleja los horarios exactos.

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(El libro de guardia de la Comisaría de San Pedro refleja que Lineros se retiró de la dependencia policial el 28 de mayo, a las 20.00 horas)

El local cuenta con al menos seis cámaras de seguridad. En la filmación aportada a la justicia por las víctimas puede observarse que el delincuente al cual se identifica como Lineros viste un pantalón con un corte en la zona del tobillo, similar a una "bombacha de gaucho". La vestimenta secuestrada en casa de Lineros no coincide, ya que se trata de un pantalón cargo marca "Pampero", sin cortes en la parte inferior según lo reflejan las fotos que constan en el expediente judicial. Al igual que el chaleco de gabardina azul con detalles rojos (la víctima denunció que el asaltante llevaba puesto un "chaleco inflable"), también secuestrado durante una serie de allanamientos, el pantalón pertenece a Miguel Aguirre, padrastro de Lineros.

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(El pantalón secuestrado pertenece a Miguel Aguirre, padrastro de Lineros, y no coincide con el utilizado por el delincuente durante el asalto)

La ropa asociada a la vestida por el delincuente durante el asalto, incluso la similitud de la escopeta secuestrada en la Comisaría de San Pedro, (la correa no coincide con la de la filmación), podrían ser considerados como elementos secundarios, pese a las inconsistencias, si se toma en cuenta que la víctimas reconocieron a Lineros en una fotografía, lo que, desde lo racional, permitiría esclarecer el hecho. Pero la existencia de un dato contundente podría volcar la línea investigativa en favor de Lineros: su altura.

Daniel Lineros fue medido tras su detención en una dependencia policial de Tigre: el resultado arrojó 1,83 metros. El peso no pudo precisarse debido a que "la balanza estaba rota". En la filmación aportada por las víctimas, puede verse al hermano del propietario de Bahamas, también víctima del hecho, y que mediría entre 1,75 y 1,76, parado delante del asaltante, con las rodillas levemente flexionadas (ver imagen abajo) y aun así, ser más alto que el malviviente que lo apunta con el arma. Necesariamente el asaltante debería medir alrededor de 1,70, lo que coincidiría con la primera declaración de las víctimas, y sacaría a Lineros de la escena del hecho.

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(La víctima (de 1,75/1,76 de altura), aun teniendo flexionadas sus rodillas supera en altura al delincuente. Lineros, según un informe policial, mide 1,83)

La defensa espera que el Fiscal avance en el análisis planimétrico del lugar y las imágenes, convencidos de que esto terminará volcando la balanza en favor Lineros, que cumplirá dos meses de detención el próximo 28 de diciembre.

Prisión preventiva

Pese a que la titular del Juzgado de Garantías N° 1 de San Nicolás María Laura Vázquez reconoció en su fallo que "no desconoce", que la causa "deberá complementarse con nuevos elementos probatorios", ya que, a su criterio, "existen ciertas inconsistencias producto del estado embrionario de la investigación y la propia mecánica de los hechos", resolvió que Lineros continúe detenido. Esta medida fue apelada en Cámara por la defensa, a cargo de la doctora María Victoria López, ya que consideró que, tras siete meses de investigación y dos de detención, todavía existen "inconsistencias" en el procedimiento, por lo que Lineros no puede continuar encarcelado.

La Jueza argumentó su decisión en las palabras del Subcomisario Juan Catalano, titular de la Comisaría de San Pedro, quien marcó en su declaración testimonial cierta similitud entre el delincuente identificado y el policía Lineros, aunque no reflejó en su fallo las diferencias que resaltó el mismo Subcomisario, ya que el parecido variaría de acuerdo al ángulo en que se observe al asaltante en  la filmación (ver imagen). También utilizó la falta de exactitud del libro de guardias de la Comisaría que acredita que Lineros salió de la Comisaría de San Pedro a las 20.00 del 28 de mayo, 4 minutos antes del asalto en Ramallo. El Jefe Distrital Fabián Gallo, y otro efectivo de la Policía, dijeron no notar similitudes entre Lineros y el delincuente que aparece en las filmaciones.

Además de las pericias planimétricas, y un análisis detallado de las fotografías "mejoradas" por los investigadores, la defensa de Lineros insiste en la "apertura de antenas" de telefonía celular, lo que permitiría establecer,  entre otras cosas, si el teléfono móvil de Lineros estuvo en Ramallo el 28 de mayo, o bien, cuándo fue la última vez que el policía sampedrino arribó a esa ciudad.

Los camaristas deberán definir ahora si las “inconsistencias” reflejada por la Jueza Vázquez respecto de la investigación instruida por el doctor Ariel Tempo, quien es considerado uno de los fiscales más serios del Departamento Judicial de San Nicolás, y reclamadas por la defensa, son suficientes para que Lineros recupere la libertad.

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El efectivo policial que fue detenido este mediodía en la Comisaría se presentó en la dependencia con su 9mm, con el cargador colocado y 16 cartuchos. Además secuestraron una escopeta marca Escort sin culata con empuñadura y correa, con 6 cartuchos anti tumulto calibre 12-70 colocados, que el sospechoso guardaba dentro de la propia Comisaría. El Fiscal Ariel Tempo le tomará indagatoria este viernes, según confirmó a Visión Regional.

El hecho se produjo el pasado mes de mayo. El efectivo policial presta servicios en la Comisaría de San Pedro y fue detenido este mediodía. Las actuaciones estuvieron a cargo de la UFI 4 a cargo de Ariel Tempo. 

Foto ilustración.

El Fiscal titular de la UFI 4 de San Nicolás brindó detalles de la causa en diálogo con Visión Regional. El robo fue cometido en mayo de este año y el efectivo policial que se desempeñaba en la Comisaría local actuó a cara descubierta, con al menos dos cómplices que tenían el rostro tapado. Fue identificado por las cámaras con las que contaba el comercio. "El detenido ya está en San Nicolás y lo voy a indagar este jueves por la mañana", confirmó Tempo.

Foto: Pablo Martínez

El efectivo, imputado por un robo ocurrido en parador Las Bahamas, Ramallo, fue indagado por el Fiscal Ariel Tempo. Negó su participación en el hecho ocurrido el 29 de mayo pasado e involucró a otro sujeto, de similares características físicas y con prontuario delictivo. El titular de la UFI N°4 confirmó que la excarcelación fue denegada y esperan que la Jueza de Garantías María Eugenia Maiztegui dicte la prisión preventiva en los próximo 30 días.

Fiscal Ariel Tempo. Foto: Diario el Informante