Publicado el: 05/02/2019 00:38 Hs.

La "populista" Asamblea del Año XIII

La Asamblea del Año XIII fue, más que un acontecimiento, un período histórico que sucedió en las Provincias Unidas del Río de La Plata entre 1813 y 1815. Progresista y populista, estaba destinada al fracaso.

COMPARTE:
La primera moneda nacional creada por la Asamblea

Por Paulo Menotti*

El 25 de Mayo  de 1810, los porteños deciden que, ante la ausencia del Rey, ellos son soberanos, osea, que tienen la capacidad de tomar sus propias decisiones políticas. A partir de ahí, comienzan a reunirse y a convocar a todas las provincias del interior. Sin embargo, hay gente que dice que aunque el Rey esté preso, se debe seguir acatando las órdenes que emanaba la Junta de Sevilla desde la península Ibérica. Esas órdenes, no tan claras, recaían en el Virreinato del Perú. Así fue que las Provincias se organizaron para la guerra frente a los que en los libros llamamos comúnmente “realistas”, algo complicado llamarlos así. Del otro lado, según los libros o manuales de historia, los “patriotas”, que es un término que también tiene sus complicaciones aunque es más atinado. El término patriotas hace referencia a: "El que respeta el lugar o el pequeño lugar donde nació, el “pago chico”, la tierra de sus padres".

Esa guerra tuvo sus idas y vueltas, y algo que tampoco se ve en los manuales escolares, es que hubo mucha discusión política, muchas grietas políticas para decidir que había que hacer: Darle definitivamente vuelta la cara al Rey, había que esperar o había que someterse, armar una monarquía, una república o había que ir viendo como evolucionaba la situación internacional. Todos esos temas fueron origen de grandes debates  entre la elite que se acomodó a partir de 1810.

Un grupo importante estaba expectante debido al temor de perderlo todo, si embargo, la batalla de Tucumán significó un gran espaldarazo para todos aquellos que querían avanzar en la revolución. La Asamblea del Año XIII cristalizó en su leyes mucho de lo que fue avanzar en la revolución.

Con la Revolución Francesa se cae la monarquía y a partir de ahí, todas las personas pasan a ser ciudadanos, dejan de ser súbditos. Al ser ciudadanos, la soberanía , es decir, el poder de decisión, recae sobre ellos. En base a ese ejemplo, un grupo de revolucionarios quiere avanzar en ese sentido y en las libertades. Ese grupo estaba encabezado por la Logia Lautaro, integrada obviamente por San Martín, pero también impulsada por integrantes de la revolución de 1810, entre ellos, Belgrano, Monteagudo, Castelli, aunque ya en grave estado de salud. Había otra facción que no quería avanzar en ese sentido y ser más cautelosos.

La Batalla de Tucumán consolida la posición revolucionaria y la Asamblea del Año XIII comienza a reunirse justamente el 31 de Enero de 1813 empezando a resolver algunas cuestiones que tiene mucho que ver con ese ideal libertario, ese ideal que después termina formando parte del capitalismo, que es la Libertad principalmente. La Asamblea del Año XIII, según aprendimos de memoria en los manuales de la primaria y secundaria y no sabíamos que era, resolvía, por ejemplo:

  • Que el pueblo era soberano, osea, que a partir de ahora todos nos tenemos que hacer cargo, nadie va a venir a resolvernos los problemas, podemos elegir nuestros representantes pero ya no hay un Rey que resuelva, por eso es la necesidad de votar.
  • Se determina como símbolos representativos un escudo y el himno. Eso significa que desaparece la imagen del Rey de todos nuestros documentos y de todo lo cotidiano.

Hay gente que se ríe hoy con el lenguaje inclusivo, sin embargo, hay que fijarse la importancia que tienen los símbolos. En la moneda de un peso, la parte del centro es la moneda que creó la Asamblea. En la parte superior dice: “En unión y libertad”. De un lado el sol y del otro lado está el escudo, ahí se ve la importancia de los símbolos. Otra cosa importante es que se sacó la cara del Rey.

El Himno Nacional con sus palabras: igualdad ante todo, ya nadie está por encima de nadie, ya no hay Rey ni Reina que tenga la posibilidad de evadir impuestos y somos todos iguales, todos tenemos la posibilidad de decidir y por supuesto, la libertad, que la Asamblea del Año XIII complementa con la liberta de expresión, poder decir lo que uno quiera sin ser perseguido o torturado, algo también tomado de la revolución francesa. 

Algo realmente muy discutido fue la Libertad de Vientres. Mucha gente tenía muchos esclavos y los esclavos salían realmente una fortuna. Suponiendo, a dinero de hoy, un esclavo costaba alrededor de 3 millones de pesos y nadie quería ceder un esclavo porque era una costumbre cultural y sibólica, si embargo, en base a las ideas de la revolución francesa,  todas las personas que nacieran iban a ser declaradas libres. Ahora, los ricos siempre se las arreglan para evadir impuestos y no acatar las leyes, entonces enviaban a las esclavas a tener sus hijos a Montevideo y después eran ingresados al país como propios. Esa fue una de las causas por las que no hay tanta población de raza negra en nuestro territorio, aunque otra de las causas de su reducción sensible, fue la participación en las guerras, porque era otra manera de ganarse la libertad. Muchos otros se fueron mezclando con el resto de la población. En nuestras arterias deben correr sangre de gringos europeos, mucha sangre indígena, pero también, mucha sangre de esos esclavos  que sufrieron las penurias de esa forma de vida a la que fueron sometidos.

Otra cosa importante que surge con el capitalismo en nuestro país es el control del comercio. Inicialmente para poder comercializar por estas tierras se debía obtener un permiso de la metrópoli. El monopolio, como indicaban los manuales de la primaria, decían que solo se podía comercializar con España. Desde Sevilla se otorgaban las patentes para poder comercializar con las colonias americanas.  A partir de la Asamblea del Año XIII, el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata comenzó a otorgar los permisos para comercializar sin tener que pedir permiso a nadie haciendo uso pleno de su soberanía.

La Asamblea comienza a decrecer y a perder terreno a partir de la aparición de un proyecto unitario y de otro federal. El proyecto unitario era encarnado por Carlos de Alvear, quién quería digitar el poder desde Buenos Aires. El proyecto federal fue encabezado por José Gervasio de Artigas desde la Banda Oriental. Esta diferencia genera una revuelta conocida como de Fontezuela, un poblado cerca de Pergamino, que nosotros le decimos Golpe de Estado de Fontezuela. Esa revuelta es repelida por las tropas a las órdenes de Alvear lo que se impone su proyecto.

A partir de ahí aparece la figura del Directorio, algo muy parecido al golpe que hace la derecha en la revolución francesa con la decapitación de Robespierre.  Ese golpe de la derecha que responde a Alvear, termina con la asunción como Director Supremo de Gervasio Posadas, pariente de Alvear, y empieza a reescribirse esa constitución que no pudo finalizar la Asamblea y que será la base del Congreso de Tucumán. El futuro congreso tiene por objetivo dictar una constitución para ese nuevo país que está surgiendo desde las provincias Unidas del Río de la Plata.

Licenciado en Historia UNR. Columnista del diario El Ciudadano de Rosario. 

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores.
Visión Regional se reserva el derecho de administrar los mismos.