Publicado el: 30/05/2017 09:57 Hs.

Ingredion: Ejemplo de cómo recortar derechos laborales y negociar salarios a la baja

Del cierre de la planta a la reapertura sin reincorporaciones en Baradero y Chacabuco, con condicionamientos: nuevo convenio colectivo de trabajo "razonable", desde la mirada empresarial; aumento salarial del 15 por ciento escalonado y un bono de 15 mil pesos anual por "productividad y paz social". Es decir, que nadie reclame. Si los trabajadores aceptan, recibirán 44 mil pesos por única vez por la reanudación inmediata de la planta y será un triunfo para la empresa que lograría imponer sus condiciones jugando con la necesidad de los trabajadores y el temor al desempleo.

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"Estamos, entre todos, decidiendo la continuidad o no de las plantas de Ingredion en la Argentina", aseguran los directivos de Ingredion pero no es así. La firma que despidió a 16 trabajadores en Baradero y 26 en Chacabuco presentó una propuesta "final", pasó la posta al SOERM que, para "evitar el cierre" de las plantas, deberá resignar su postura en el conflicto, permitir despidos, acceder a modificar el convenio colectivo de trabajo a conveniencia de la empresa y negociar salarios a la baja.

Para asegurarse la ruptura del conflicto gremial, Ingredion ofreció un "bono por productividad en el reinicio de las plantas". Se trata de "un bono único y extraordinario de 44 mil pesos para los operarios de las plantas de Chacabuco y Baradero por el reinicio inmediato de las operaciones" en ambas plantas. Cabe marcar que, sólo se pagará el bono, si se firma el "acuerdo completo de finalización del conflicto".

¿Qué incluye ese acuerdo "completo"?: paritarias 2017-2018 a la baja. Es que la firma propone un acuerdo salarial hasta mayo de 2018 de "un 15 por ciento escalonado", que incluye "un premio por presentismo", cuyo monto no fue detallado; además de "un bono anual por productividad y paz social de $15.000". Lo que impediría reclamar derechos a los trabajadores ya que romperían "la paz social", dentro de la empresa.

Para Ingredion, luego de un 2016 con más de 40 por ciento de inflación y un 2017 en el que el índice estaría por encima del 20 por ciento, "esta paritaria mantiene los salarios del personal en rangos altamente competitivos respecto a la industria y a otros sectores productivos del país, y representa el máximo esfuerzo posible de la empresa para intentar mantener las plantas en funcionamiento".

No sólo se busca negociar salarios a la baja, en coincidencia con la lógica gubernamental y la pasividad del Ministerio de Trabajo, sino que desde la firma se busca avanzar en otra de las ideas del macrismo: la modificación del Convenio Colectivo de Trabajo.

Sin anunciar detalles, la empresa reclamó "un Convenio Colectivo actualizado y razonable de acuerdo a las prácticas en la Argentina, que toma en cuenta los cambios tecnológicos de procesos productivos incorporados en los últimos años"; dicho Convenio incluye "prácticas actualizadas a la realidad del país, y contempla la productividad mínima requerida por la compañía para garantizar la continuidad de su operación en Argentina".

En este sentido, la empresa volvió a amenazar con la imposibilidad de "realizar reincorporaciones de los empleados despedidos (16 en Baradero y 26 en Chacabuco)" ya que ello "implicaría el cierre definitivo de las plantas", e indicaron que las "condiciones especiales de salida", es decir, el acuerdo propuesto a los despedidos que incluye un 30 por ciento por encima de la indemnización que marca la ley, la cobertura social por 6 meses posdespido y la inclusión a programas de reinserción social, "expirarán indefectiblemente el 31 de mayo".

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La empresa alertó a los representantes sindicales de la planta que presentó ante el Ministerio de Trabajo provincial un procedimiento preventivo de crisis. A estos trabajadores se sumarían otros 100 en Chacabuco. La ex Productos de Maíz tiene sede central en Estados Unidos y plantas en varios países americanos. Las de Argentina serían las fábricas "menos rentables".

El Ministerio de Trabajo dio curso al preventivo de crisis que presentaron los empresarios y se analizan 186 despidos entre las dos plantas que la firma tiene en el país. El Soerm se reúne con los directivos de la fábrica este martes. Además venció la conciliación en el caso Atanor y se agrava la crisis laboral en Baradero.

Imagen ilustrativa: BTI

La empresa había anunciado 80 despidos en Baradero y 100 en Chacabuco. Al vencerse la conciliación obligatoria, la empresa impidió el ingreso de los trabajadores que figuraban en la lista de cesanteados. Protestas frente a las plantas, que permanecen paradas.

Foto: Tu Línea Directa